Empecé en el Krav Maga en 2008. Doy clases desde 2013, y desde hace dos años me dedico a esto a tiempo completo. Esto es lo que hago, lo que me gusta, y lo que se me da bien.
Llegué al Krav Maga en 2008, cuando dejé el fútbol sala porque sentía que aquello no me llenaba. Lo practicaba por costumbre, pero no me sentía ágil ni útil. Con el Krav Maga descubrí algo distinto: una forma de pensar, moverme y vivir.
Cada examen técnico me impulsaba a mejorar, y esa mentalidad de superación la llevé fuera del tatami hasta que se convirtió en parte de mí. A menudo mi profesor me pedía que guiara parte del entrenamiento. Fue ahí cuando entendí que enseñar era la mejor manera de seguir aprendiendo.
Ese descubrimiento cambió mi rumbo: organicé mi primer grupo en Irún, y desde entonces dedico mi vida a ayudar a otros a encontrar lo que yo encontré: paz interior, seguridad y confianza a través de las artes marciales.
Con el tiempo integré otras disciplinas como kickboxing, jiu-jitsu y entrenamiento funcional. Esa combinación me permite ofrecer una formación completa y competitiva, pensada para que cada alumno desarrolle todo su potencial.
Hoy mi misión es crear una comunidad donde las personas crezcan, se acompañen y se conviertan en su mejor versión, dentro y fuera de la sala de entrenamiento.
Krav Maga Global es la organización fundada por Eyal Yanilov, mano derecha durante décadas de Imi Lichtenfeld (creador del Krav Maga). Formo parte desde 2014, con grado actual de Experto Nivel 2.
Mis dos últimos exámenes de Experto los hice en Israel. Acudo a campamentos y seminarios internacionales en Israel, Italia, Holanda y España: dos o más formaciones cada año desde 2013.
Mi especialidad en Defensa Personal Femenina la cursé en Holanda, dentro de la rama específica del sistema KMG. Es una de mis líneas más cuidadas y la disfruto enormemente.
He impartido más de veinte seminarios: autoprotección femenina, antibullying, entrenamientos tácticos y defensa policial. Trabajo con policías, docentes, transportistas, sanitarios y grupos antibullying en colegios.
Saber cómo. Movimientos eficaces, sencillos, repetibles. Lo que tu cuerpo recordará bajo presión.
Saber cuándo aplicar lo que sabes. Leer el entorno, anticiparse, decidir. La técnica sin táctica no sirve.
Fuerza funcional, movilidad, resistencia. Tu cuerpo es la herramienta: hay que afilarla y mantenerla.
Respirar. Mantener la cabeza fría. Controlar el miedo y el impulso. Es lo que más cuesta y lo que más vale.
Mi metodología en tres palabras. Bajo presión solo funcionan los movimientos sencillos. Trabajo técnicas que cualquiera pueda recordar y ejecutar.
Mi público va de niños de 6 años a alumnos jubilados de más de 70. Cada uno con su nivel y sus objetivos. La clase se adapta a ti, no al revés.
Aquí no entrenas solo. Construimos un grupo donde se respira respeto, compañerismo y motivación mutua. Es la parte que más cuido y la que más se nota.
Si tienes dudas o quieres preguntar lo que sea antes de venir, escríbeme. Encantado de ayudarte.
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